Damas y caballeros, hoy toca homenajear a ese tierno infante, tan aficionado a libros prohibidos, conocimientos olvidados y a invocar horribles entidades tentaculares poco recomendables a la hora de tomar el té: El Joven Lovecraft, creación de Cisne negro y El hombre que pía, que tan buenos momentos nos ha hecho pasar a los aficionados al enratonao escritor de Providence (reseñado en este santo blog hace bien poco, por cierto) y su particular universo de dioses, monstruos y pescado.
Cthulhu phthang, tíos.
Cthulhu phthang, tíos.